Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket Photobucket                    Photobucket

Red Destiny

Holaaaaaaaaaaaa!!

Primero que todo, felicitar a Haen!!!! Felicidades preciosa miaaaaa!!!! Es tu cumple, yay!!!! :DDD Espero que tengas/hayas tenido un feliz día!! <333

Con motivo de ello, he escrito algo KyuMin para celebrar pero...me ha quedado un poco mal. Lo siento! :( Tenía que escribirlo hoy para que no se me fuese la inspiración...y bueno, este es el resultado T-T Puedes lanzarme tomates, yo te dejo!

Cabe decir también que está inspirado (o al menos lo he intentado...) en el fanart que voy a postear a continuación, seguido del fic <3

Sin más, espero que te guste!!! <333

Besitos preciosa!!!

kelyh~
-------------------------------------------------------------------------------

Red Destiny~

“Las personas están conectadas por el hilo rojo del destino. Si tiene que aparcer, lo hará cuando menos te lo esperes”

Desde que era pequeño, siempre le habían dicho aquello. Su madre, su padre, su círculo más cercano de personas. Siempre se lo repetían. ¿Podría ser acaso verdad? No estaba demasiado seguro.

A la edad de 23 años, estudiante de la Universidad de Artes de Seúl, Cho Kyuhyun trabajaba como camarero en una cafetería cercana a su lugar de estudio, a media jornada para poder pagar sus estudios y las altas tasas que la universidad tenía.

Era un lugar agradable, con compañeros con los que se llevaba bien, especialmente con uno de sus hyungs, Lee Sungmin. Sentía que habían conectado bien desde el día en que él llegó a aquel lugar, como si algo en su corazón hubiese hecho un ligero “click” y le encajase a la perfección. El mayor siempre estaba pendiente de él, preguntándole cómo le habían ido las clases, si tenía exámenes, si se encontraba bien – pues muchas noches Kyuhyun las pasaba en vela, jugando StarCraft o simplemente leyendo y llegaba con ojeras enormes al trabajo – o si necesitaba que le ayudase con algo.

Le gustaba que Sungmin estuviese preocupándose por él, cada vez más había podido notar. En cuanto llegaba a la cafetería y entraba al cuarto de empleados para cambiarse, su hyung le esperaba con una sonrisa en el rostro, sin importar cuan cansado estuviese.

-¡Kyuhyun ah!-Llamaron, y aquello hizo que Kyuhyun despertase de su ensoñación y viese a su alrededor, notando como cada vez tenían más faena en la cafetería y estaba solo con Sungmin-¡Deja de pensar en tus cosas, o en ese juego, y ayúdame!-Exclamó pucheroso, con las manos en su cintura y mirándole.

-Ya, ya hyung… lo siento-Se disculpó haciendo una leve reverencia y sonriéndole ampliamente después, pasando por su lado y pellizcando un poco su trasero para molestarle, yendo corriendo a atender las mesas y a servir los pedidos de los clientes, mayoritariamente de las chicas.

Aquella era su rutina todos los días. Iba a clases por la mañana, hasta después de la hora de comer, y después trabajaba en la cafetería hasta que anochecía, cuando era hora de volver a casa.

El trayecto hacia su apartamento, donde vivía solo pues sus padres vivían en Busan con su hermana Ahra, también era otra cosa que le gustaba del día. Sungmin hacía la mitad con él, ya que vivían bastante cerca el uno del otro, con solo un parque y un par de calles separándoles.

-Hyung, ¿estás listo?-Preguntó con la mochila de clase colgada de un hombro y recostado contra la pared, mirando al mayor mientras terminaba de alistarse.

-Sí, solo deja que me ponga los zapatos~-Contestó Sungmin con una amplia sonrisa, poniéndose las deportivas rosas de las que no se avergonzaba para nada. Aquello era algo que también le agradaba a Kyuhyun: como el mayor no se avergonzaba de llevar el rosa a pesar de ser chico y tener 25 años.

-No tengo toda la noche hyung~ necesito llegar a casa!-Exclamó para molestarle, sonriéndole de lado algo perverso.

-¡Yah! Para qué tanta prisa, si luego te vas a poner a jugar a ese maldito juego eh?-Preguntó molesto con el menor mientras se levantaba del banco y empezaban a caminar para salir de los vestuarios y la tienda, despidiéndose del jefe y llegando a la oscuridad de la noche.

-Pues porque hace frío a esta hora, ¿por qué sino, eh?-Preguntó revolviéndole un poco el pelo, notando como algo en su corazón volvía a hacer un click extraño y él se sentía algo diferente en presencia de su hyung. Al fin y al cabo, llevaba 5 meses trabajando en aquel lugar… Tal vez, solo tal vez, la teoría del hilo rojo empezase a tener sentido ahora.

-No lo sé…tal vez para acosar a chicas guapas por la calle-Contestó el mayor con algo de celos, cosa que Kyuhyun pudo notar perfectamente. ¿Acaso eran alucinaciones suyas? No, sabía perfectamente que no lo eran. Quizás el mayor…también sintiese algo por él…

-Hyung! Yo no hago esas cosas!-Exclamó haciéndose el ofendido, viéndole con los ojos abiertos de sorpresa y notando la ligera sonrisa en el rostro de Sungmin.

-Eso es algo que yo no sé, maknae~! Pero tendré que creerte, qué le vamos a hacer…-Comentó Sungmin encogiéndose de hombros, antes de pellizcar el trasero de Kyuhyun y echar a correr por la calle con el menor detrás, persiguiéndole a los gritos.

Continuaron con aquello durante un buen rato, hasta llegar al edificio donde vivía Sungmin. Tuvieron que detenerse, pues a aquellas horas de la noche no se podía hacer ruído ni molestar a los vecinos, además de estar cansados del trabajo en la cafetería.

-Buenas noches, Sungmin hyung.-Sonrió Kyuhyun después de haber descansado un rato, mirando al mayor que estaba algo acalorado después de las carreras por la calle a pesar de hacer frío en Seúl.

-Igualmente para ti, Kyuhyunnie~-Canturreó el mayor, acercándose a su dongsaeng y besándole la mejilla, echando a correr hacia la entrada del edificio sin darle tiempo a reaccionar. Simplemente, dejó a Kyuhyun en shock, tocándose el lado de la cara donde el mayor le había dado el beso y con una sonrisa boba en el rostro.



Desde aquella noche, dos meses más habían pasado, y los sentimientos de Kyuhyun iban a más. Cada vez que había muestras de cariño por parte de Sungmin hacia él, aquello le hacía sonrojarse notablemente y provocaba que sus otros compañeros de trabajo le molestasen con ello.

Por otra parte, Sungmin trataba de hacer todo lo posible para que Kyuhyun se diese cuenta de lo que sentía, pero parecía que todo era inútil. Sus esfuerzos por acercarse solo parecían ir hacia atrás, y no era algo que le agradaba. Era la segunda vez que le gustaba alguien – la primera había sido su amigo desde la primaria, Lee Hyukjae, y le había salido mal porque a éste le gustaba otro chico de su misma clase, Lee Donghae, con quien compartía clases de baile y otras aficiones – y no iba a dejar que le pasase lo mismo que con Hyukjae, con quién mantenía el contacto pero apenas se veían.

Por eso, estaba decidido a contarle al menor lo que sentía, una vez terminasen el turno y les tocase cerrar, como casi todos los días que estaban en el mismo horario de trabajo. Si el menor no correspondía sus sentimientos, bueno, no le importaba – mentira, claro que le importaba…no quería volver a sufrir – pero al menos se lo diría y dejaría que ese peso, quedase sobre la conciencia del menor.

Pero su sorpresa fue mucho mayor cuando vio entrar a Kyuhyun algo sonrojado, jugando con un hilo rojo entre sus manos y algo sonrojado, con el pelo un poco revuelto y descolocado.

-¿Kyuhyun ah? ¿Sucede algo?-Preguntó preocupado, pues era la primera vez que veía al menor de aquella manera.

-Pues…quería hablar de algo contigo, hyung…más bien contarte una cosa…-Contestó cerrando la puerta, dejando de jugar con el hilo rojo entre sus manos y acercándose a Sungmin, todavía sonrojado.

-Cuéntame entonces.-Animó el mayor con una sonrisa, viéndole a los ojos ya que él estaba sentado en el banco y Kyuhyun seguía de pie.

-Verás…no sé si te han contado alguna vez la teoría del hilo rojo del destino, que conecta a las personas predestinadas.-Empezó, viendo como Sungmin negaba, por lo que caminó hasta quedar detrás de él, haciendo que el mayor echase el rostro hacia atrás y así poder verle-Bueno, a mi sí me la han contado, desde que era muy niño. Y creo en ella…creo en que hay una alma gemela para cada persona ahí fuera, esperando a ser conectada con la parte que le corresponde, y no ser separados jamás.-Dijo mientras le mostraba el hilo rojo que llevaba en la mano, con una sonrisa en su rostro y las mejillas algo coloradas-Así como creo que tú eres mi persona, mi alma gemela, la que ha hecho conectar el hilo rojo del destino que me une a ti desde que te conocí hace 7 meses en este lugar. Sé que suena extraño, tal vez a cuento para niños, pero yo sé que eres tú quien me completa. El que ha hecho conexión conmigo y estaba destinado a estar conmigo desde que nacimos.-Agregó, agachando un poco el rostro y sin soltar el hilo rojo, dejándole la punta del tejido cerca de su mano-Así que…Lee Sungmin, ¿quieres salir conmigo?-Preguntó, sin dejar de sonreir en ningun momento.

Sungmin sonreía ampliamente, con una sonrisa casi aniñada mientras tomaba la punta del hilo rojo que el menor le estaba alcanzando, enredándola en su dedo meñique de la mano mientras con la otra le cogía del cuello como podía para hacer que sus labios se tocasen, empezando un suave beso lleno de amor correspondido.

-Claro…claro que quiero, Cho Kyuhyun. Por que el hilo rojo del destino nos ha unido para siempre.-Contestó sin dejar de sonreirle ni sin soltar el hilo.

Hasta que llegó Sungmin, Kyuhyun no había sido capaz de experimentar lo que el amor significaba, ni siquiera terminaba de creer en aquella teoría que al principio le parecía de lo más absurda y para gente ilusa. Pero ahora la tenía bien presente, pues era el hilo rojo del destino quien les había unido y le había hecho creer en lo que siempre le habían contado de pequeño.

------------------------------------------------------

Acepto todo tipo de críticas!!!!!! - llora en una esquinita - 

3 Mintalks!:

  1. Esto no fue para mi pero aun asi lo kiero comentar
    esto estuvo de lo mas bonito.....yo tambien kiero encontrar a alguien con el cual se aga realidad mi reoria del hilo rojo...... Waaaaaa me encanto super lindo...aaaaaaa sin palabras

    ResponderSuprimir
  2. OMO ! está hermoso po *------------*
    me ha encaantado :3
    la teoría del hilo rojo <3 como me gusta po ~!
    tan dulces.. Sungmin sobreprotector

    omo, sabes que amo si trabajan en una tienda o algo de eso x3 ~!

    aish y la imagen hiper cute!

    gracias por el regalo por más que este en exames po!
    sarang unnie <3

    ResponderSuprimir
  3. aish!!!
    gracias a las dos por leer, y me alegra que te haya gustado tanto mi haen!! <33333
    yo también sarang <33333

    ResponderSuprimir